04-06-22

APENAS este jueves, el titular de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado, Juan Carlos Torres Cedillo, mostró la que parece la peor consecuencia de la pandemia de coronavirus Covid-19, entre las que se encuentran un alza inmoderada en el bullying y problemas emocionales, y episodios de acoso sexual y hostigamiento laboral en las escuelas…

EL HALLAZGO es apenas uno de los elementos de la huella que deja la pandemia en los estudiantes y maestros, luego de 2 años en los que miles de familias del estado vivieron la tragedia de perder seres queridos contagiados de esa enfermedad que se propagó con rapidez…

ALUMNOS que no llegan a tiempo, que a veces ni siquiera van, que se desenvuelven en condiciones de estrés, que por condiciones familiares consiguieron una fuente de trabajo para ampliar las posibilidades de sobrevivir a la crisis, otros que ingresaron a sus escuelas como nativos digitales y tardan en adaptarse a la convivencia con sus compañeros…

CUENTAN los verdaderos practicantes de la educación, que los valores se enseñan en casa y tienen razón; la escuela es formadora de habilidades y competencias, y es en el hogar donde los papás habrían tenido la oportunidad de dotar a sus hijos de los valores que a veces por falta de tiempo no aprenden…

SIN embargo, precisamente el respeto, la tolerancia, la responsabilidad y la solidaridad, se van quedando atrás, y no es más que responsabilidad del hogar, en el que no era necesario nada más ver televisión y conectarse a tiempo a la escuela en los tiempos de encierro; si los hijos y padres tomaron la pandemia como un periodo vacacional largo, habrán dejado un vacío generacional que ya no hay tiempo de llenar con facilidad…

A esa condición se suma la deserción escolar, que según las autoridades educativas, aumentó de manera escandalosa a raíz de la pandemia; y no podía ser diferente, en aquellas familias donde los padres perdieron el trabajo, algunos miembros de la familia que eran clave para la vida económica del hogar murieron a raíz de la pandemia y se rompió el tejido social en su célula básica…

LA crisis de la pandemia rompió muchos sueños, y es fecha que la autoridad federal no toma decisiones para recuperar el tiempo, sobre todo por el hecho de que los mensajes que parece mandar la Presidencia de México, van ligados a reiterar el odio a los menores, rezagados en vacuna, sin medicinas contra el cáncer, y ahora también, sin una educación debidamente evaluada, como sucedía con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

PD. Se antoja interesante la postura de apertura de los gobiernos estatal y municipal de la capital, para dar curso a los trámites legales y administrativos, que solicitará un grupo de ciudadanos en los próximos días al Congreso del Estado, para regresar a Villa de Pozos su categoría de municipio, perdida hace 76 años. Quién sabe cuáles serían los motivos para bajar de rango al municipio de Pozos, durante el gobierno de un jefe político que dominó por años a San Luis Potosí, cuya frase más conocida era “La moral es un árbol que da moras”. Calculando los tiempos hasta 2024, es probable que una persona de 86 años, hay vivido su tierna infancia en el municipio de Pozos, y sus últimos años los vivirá otra vez en un municipio llamado Villa de Pozos.

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