02-07-22

COMO la caca de las palomas: ni huele ni hiede. Más que el gris mediocre que caracteriza a los actuales diputados integrantes de la LXIII Legislatura local, son intrascendentes, improductivos, invisibles, aburridos, superficiales, flojos y en su mayoría abyectos; igualitos que sus antecesores, con la única variante es que los infaltables y numerosos escándalos bochornosos y vergonzantes de las pasadas Legislaturas, han disminuido considerablemente. Si mañana nos despertáramos sin Poder Legislativo, nos ahorraríamos 310 mil pesos al año y nadie lo extrañaría, excepto por algunos trabajadores que son los que sacan a flote el trabajo legislativo…

LA organización “Congreso Calificado” que dirige el abogado José Mario de la Garza Marroquín, quien durante los últimos años ha realizado un importante labor de revisar con lupa el trabajo y desempeño de los diputados, exhibiendo las miserias legislativas, pero no sabemos de bien a bien el por qué, en su última evaluación, “Congreso Calificado” (https://congresocalificado.mx/), eliminó por completo las calificaciones totales de cada legislador, ¿Qué habrá pactado el buen José Mario?, quién sabe, pero está raro. Imagínese, como andarán de mal los diputados que en Top cinco del Ranking, el número uno es José Antonio Lorca de Morena, el dos “Burrén” Guajardo, en tercero Ramón Torres, la cuarta Liliana Guadalupe Flores y en quinto Nadia Esmeralda Ochoa Limón, del PVEM, cuyo único mérito es haber sido hija del extinto Cándido Ochoa…

MIENTRAS que los cinco del “sótano” de la tabla son: en el número 23, René Oyarvide del PT, en el lugar 24 la morenista Lidia Nallely Vargas, en el 25 el faltista Edgard Alejandro Anaya, que si fuera por el reglamento y estaría fuera por acumulación de inasistencias, en el 26 María Claudia Tristán del PANAL y el último, no podría ser de otra manera, “el cachorro de la robolución” el prófugo del priismo, el judas diputado independiente Mauricio Hernández Konishi. Más sin embargo, con la información que nos dejó “Congreso Calificado” es suficiente para continuar decepcionados con nuestros ínclitos diputados. Para abrir boca, se establece que la eficiencia legislativa durante los ya casi 10 meses de gestión, es de apenas un 19 por ciento, es decir si fuera calificación con base al 10, sería del 1.9. Los legisladores transparentes, es decir que han presentado sus 3 de 3 son apenas 7 de los 27, es decir sólo el 25.7 por ciento, a casi un año de haber iniciado la Legislatura apenas van 37 iniciativas aprobadas y sólo una nueva ley aprobada…

SÍ en conjunto, la actual Legislatura dá lástima, por bancada están peor. La bancada del PRI, con tres flamantes integrantes que ni por accidente levantan la voz debido a sus negros antecedentes, por ejemplo la presidenta de la Mesa Directiva, Yolanda Josefina Cepeda, es la diputada más verde del Congreso local y no lo disimula, incluso con su vestimenta en todas las gamas del color esmeralda, la señora Cepeda es una abyecta alfombra, debido a que pesa en su contra observaciones de desvíos millonarios de las Auditorías Superiores, la de la Federación y la Estatal, en la revisión de sus cuentas públicas en los tres años que mal gobernó la alcaldía de Aquismón, que a la fecha no han sido solventadas y quien por cierto la ASE no ha dicho ésta boca es mía respecto a los descarados actos de corrupción de la hoy legisladora. En tanto Alejandro “Caco” Leal Tovías, anda por la sombrita, por los rincones, con tenis recorre el Legislativo, sin querer llamar la atención, sigilosamente sin hacer ruido, debido a la serie de irregulariades que han sido detectadas en su paso como secretario general de la “herencia maldita” donde cientos, quizás miles de millones de pesos fueron malversados, del otro diputado, Torrescano, es tan gris que no hay nada que decir…

A casi 10 meses de haber llegado a ocupar una curul, la mayoría de los diputados son totalmente desconocidos, ahora sí como la caca de las palomas, ni huelen ni hieden, ni en medios de comunicación ni en redes, ni en discusiones en tribuna, ni en los trabajos en comisiones destacan, legisladores a los que incluso no podemos recordar ni su rostro ni su nombre de tan intrascendentes que son tales como: Bernarda Reyes, José Ramón Torres, Edgardo Anaya, Dolores Eliza García, Patricia Aradillas, Ulises Mendoza, Claudia Tristán, Cinthia Segovia, Salvador Isaís, Emma Saldaña, Ma. Elena Ramírez, Lidia Vargas, están también los herederos, aquellos diputados que llegaron no por sus méritos sino por ser parientes de, tales como: la hija de Cándido Ochoa, la hija de Rito Segovia, el sobrino de Pascual Oyarvide, el sobrino del gris “Carreritas”, el hijo del cacique corrupto de la CTM, la esposa del impresentable “tekmoloco” Romero Calzada, y para acabar un presidente de la Jucopo, José Luis “el chiquis” Fernández que hace honor a su apodo, pero en fin…Armando Acosta

 

 

 

 

 

 

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