02-04-22

A sangre fría. “Hola buenos días a todos, soy Uriel el esposo de Naye, vamos a estar usando las redes sociales de Naye para estar en contacto con ustedes. Ayer por la mañana alrededor de las 7 am iba rumbo al gimnasio de Picos ubicado en San Felipe, llevaba una sudadera verde con pans (sic) negro, cualquier información por favor compartirla por estos medios o en su whatsapp. Les agradezco la atención y el apoyo que nos han brindado al hacer público y masivo para llegar a saber el paradero de Naye”. Lo anterior lo escribió Uriel, esposo de Nayeli en el muro de Facebook de la joven, dos días después de que él mismo, habría reportado la desaparición de su esposa, presuntamente cuando la dejó cerca de la Carr. a Rioverde para que se dirigiera al gimnasio donde laboraba la mujer…

AYER cerca del mediodía, en un predio de la comunidad de Santa Rita de la delegación de Pozos, lamentablemente fue localizado el cuerpo de una mujer, el cual debido al estado de descomposición no se pudo identificar de inmediato, sin embargo, el Fiscal informó que todo indica que pudiera tratarse de Nayeli, esto se podrá confirmar en definitiva después de las pruebas genéticas realizadas al cadáver, así como las causas de la muerte tras concluir la necropsia de ley. Ayer por la noche, el padre de Nayeli, escribió en sus redes lo siguiente: “Hay un juez divino y él lo juzgará, pero aquí en la tierra pagará lo que tenga que pagar y que Dios se encargue porque ni hija ya descansa en paz con mi padre celestial, desde el pasado 23 de marzo”, el mensaje iba acompañado con la imagen de la pareja de Nayeli, Uriel “N principal sospechoso del homicidio…

NAYELI apenas tenía 25 años de edad, era madre de un pequeño de apenas 2 años y medio y era fisicoculturista, emprendedora, una joven luchona sin hacer daño a nadie y con toda la vida por delante, pero al parecer dormía con el enemigo; según versiones de amigos y familiares de la hoy occisa, Uriel era celoso en extremo, tenían constantes discusiones que habían provocado ya una separación de la pareja hace aproximadamente un año, pero se reconciliaron y regresaron a vivir juntos, en los últimos días Nayeli platicó a algunos amigos y parientes que estaba pensando en separarse de nueva cuenta de su esposo Uriel, debido a los constantes pleitos y maltratos- Es muy significativa una publicación de Nayeli del pasado 14 de febrero en sus redes sociales, donde advertía soterradamente la situación que vivía, un texto que dice: “El amor está en aire” y abajo una fotografía que muestra a una mujer con una bolsa de plástico envolviéndole la cabeza, asfixiada…

TÓMELO bajo reserva, pero todo indica que fue Uriel “N” el esposo de Nayeli, quien durante la noche o madrugada del pasado 23 de marzo, la habría asesinado a golpes después de una violenta discusión disparada por sus enfermizos celos, hay videos de cámaras de seguridad de vecinos y negocios del domicilio donde habitaba la pareja donde se ve llegar a la joven, pero nunca más se observa que sale de la vivienda, sólo se ve que el presunto homicida, durante la madrugada, saca algo del inmueble y lo ingresa a una camioneta, las mismas grabaciones dan cuenta que Uriel “N” regresa a la casa alrededor de las 7:00 de la mañana, hora en la que según él, había dejado a su pareja en la parada del camión. Tras interponer la denuncia de la desaparición de su esposa, Uriel estuvo muy colaborativo con las autoridades, hasta que después de varias contradicciones en que cayó, se le solicitó la camioneta para realizarle pruebas, el presunto, después de entregar el vehículo huyó con rumbo desconocido, tómelo bajo reserva, pero trascendió que en las pruebas de luminol -que consiste en un químico para detectar rastros de sangre- en la camioneta se encontró manchas hemáticas, esto derivó a analizar también la vivienda, donde al menos en la sala y en el baño se localizaron rastros de sangre…

DESGRACIADAMENTE, se vuelve a presentar la extrema violencia de género que deriva en su peor expresión, el feminicidio, la muerte de una joven mujer, madre, hija, hermana, amiga, que no hacía daño a nadie, que fue víctima de su pareja, de su esposo, del padre de su hijo, un hombre que parecía llevar una vida normal y que hoy está prófugo de la justicia al dejar huérfano de madre a su propio hijo. Sí, salgamos a exigir a las autoridades seguridad, pidamos más acciones, pero a Nayeli no la mataron en un atraco, no, fue asesinada, murió a manos de quien vivía con ella, su pareja. Como sociedad y en lo individual debemos de seleccionar hacer una introspección de qué clase de hijos estamos criando, hombres celosos, inestables y violentos y mujeres que por el qué dirán, por los hijos y porque algún día cambiará, soportan gritos, golpes y violencia que puede llegar al asesinato, preguntémonos qué nos está pasando y hacia dónde vamos…Armando Acosta

 

 

 

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