01-12-2021

DESDE el 31 de agosto pasado, las autoridades sanitarias de Sudáfrica informaron al mundo que detectaron una nueva cepa de Covid-19, fue hasta hace unos días, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó a esta nueva mutación del virus como “Ómicron”, a la que expertos han calificado como “la variante más preocupante que hemos visto hasta la fecha y la misma OMS ha elevado a la categoría de “variante preocupante”, estas declaraciones pusieron a temblar al orbe: los mercados de valores apenas en recuperación tras meses de ser vapuleados por los cierres de actividades económicas prendieron sus alertas y respondieron a este anuncio con pesimismo, la mayoría de las bolsas de valores tuvieron un desplome significativo, así mismo varios países determinaron cerrar el tráfico aéreo con Sudáfrica y otros ocho países africanos…

SI bien es cierto hay mucho de especulación sobre la nueva cepa Ómicron, pues los científicos aún estudian esta variante a marchas forzadas para determinar si mutación es más perniciosa, mortal o agresiva que otras variantes anteriormente detectadas, pero el horno no está para bollos, mientras son peras o son manzanas, las principales farmacéuticas del mundo, entre ellas Moderna y Pfizer ya anunciaron que se están alistando para enfrentar a esta nueva cepa, y adelantaron que en alrededor de 100 días tendrían un vacuna o refuerzo específicos, adaptados a Ómicron…

HACE un par de días, al referirse a la aparición de esa mutación del virus, el Presidente Andrés Manuel López Obrados dijo: “Decirles a todos los mexicanos que estamos llevando a cabo un seguimiento; que no hay elementos para preocuparnos, no hay motivos de riesgo de acuerdo a los reportes que me han entregado los especialistas. Sí hay mucha información en los medios que no debemos de espantarnos porque hay bastante incertidumbre e información no confirmada, no hay información sólida si esta variante es más peligrosa que las otras, no existe eso”…

POR desgracia, la experiencia reciente nos lleva a los mexicanos a no creer a pie juntillas en los dichos y aseveraciones de AMLO, sólo hay que recordar que a inicios de 2020, cuando la amenaza de la propagación del Covid-19 era latente, el Presidente declaró: “Es nuestro país, afortunadamente, de los países más preparados y con menos riesgos por la afectación de este virus, para que estemos tranquilos, desde luego atentos, pero tranquilos”, días después aseguró que: “No debe de haber alarmas, se piensa que no es tan dañino, tan fatal este virus llamado coronavirus; sin embargo, inquieta, bueno, tan es así que alerta la paridad del dólar con relación a las monedas del mundo”…

EN marzo de 2020, al confirmare el primer caso de Covid-19 en México, AMLO señaló que, ” Estamos preparados para enfrentar el coronavirus, no es, según la información que se tiene, algo terrible, fatal. Ni siquiera es equivalente a la influenza”, ya con los contagios al alza, el Presidente insistía en minimizar el asunto, al asegurar que: “Miren, lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar; hay que abrazarse, no pasa nada”, después, al cuestionársele sobre las medidas de su gobierno para contener a la pandemia, López Obrador sacó de su cartera un estampa del Sagrado Corazón de Jesús y dijo: “ El escudo protector es como el detente, El escudo protector es la honestidad, eso es lo que protege, el no permitir la corrupción, detente enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo”…

LUEGO las consabidas resistencias y renuencia a utilizar cubrebocas del Presidente y sus recurrentes aseveraciones de que “la pandemia está domada” o “ya pasó lo peor”. 3 millones 884 mil 566 contagios y casi 400 mil defunciones, que hasta ayer eran reconocidas oficialmente por el gobierno de México, nos indican que, sin caer en la paranoia, en el fatalismo o en el desánimo, si AMLO dice que no hay porqué preocuparnos por la nueva variante del virus, mejor tomemos los mexicanos las precauciones debidas, y más en esta temporada navideña, de concentraciones, de compras, de posadas, fiestas y reuniones, tomemos conciencia todos: la pandemia no ha acabado, nos está dando un respiro tras dos olas devastadoras de dolor y muerte, pero a la entrada del clima frío, una vacunación aún insuficiente y la aparición de la nueva cepa, podríamos enfrentar a principios de año una devastadora cuarta ola si no nos cuidamos…

POR el momento, lo que nos corresponde es seguir con los mismos protocolos sanitarios que hemos aplicado desde el inicio de la pandemia: lavarse las manos, utilizar gel antibacterial, usar cubrebocas, mantener la sana distancia, ventilar las áreas cerradas, evitar aglomeraciones y vacunar a la mayor cantidad de población posible, no hay más…Armando Acosta

 

 

 

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