Trump y aliados no reconocen derrota

 

[ AP ]

WASHINGTON.- Los comicios presidenciales de Estados Unidos parecen haberse vuelto una elección zombi, pues Donald Trump no deja de impugnar su validez. Pese a decenas de derrotas legales y de procedimiento, su equipo de campaña sigue presentando nuevas demandas que no tienen esperanzas de éxito y haciendo nuevas acusaciones infundadas de fraude.

El lunes pasado parecía el fin de las impugnaciones incesantes del presidente a la elección, luego de que el gobierno federal reconoció que el presidente electo Joe Biden era el “ganador aparente” y Trump abrió el camino para la cooperación en la transición del poder, pero sus acusaciones infundadas se reiteran sin cesar.

El miércoles, Trump participó por teléfono de una reunión local de legisladores republicanos de Pensilvania que había sido organizada por su campaña para afirmar falsamente de nuevo que la elección fue fraudulenta.

“Esta elección fue manipulada y no podemos permitir que eso suceda”, dijo Trump, sin ofrecer evidencia.

Pero de eso se trata. La estrategia de Trump no ha sido la de cambiar el resultado, sino formular una serie de afirmaciones fantasma sobre la contienda presidencial para infectar a la nación con dudas, aunque hay un evidente ganador y no hay evidencia de fraude generalizado.

“Los zombis son personas muertas que andan entre los vivos, y este litigio es lo mismo”, dijo Franita Tolson, profesora de derecho de la Universidad del Sur de California. “En términos de litigio que pudiera cambiar la elección, todas esas causas son básicamente muertos vivientes”.

Es una estrategia tolerada por muchos republicanos, especialmente el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, que se aferran a Trump cuando enfrentan la pelea para retener su propio poder en la forma de dos elecciones de segunda vuelta en Georgia en enero.

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