Éxodo en Tigray

[ AP ]

Nairobi, Kenia.- La población seguía abandonando el viernes la asediada capital de la región de Tigray, en el norte de Etiopía, por temor a un inminente asalto luego de que el primer ministro, Abiy Ahmed, dijo que el ejército recibió la orden de avanzar para la “fase final” de una ofensiva que busca detener a los líderes regionales.

Según los reportes, los conflictos seguían librándose en las inmediaciones de Mekele, uns ciudad densamente poblada de medio millón de habitantes a los que el gobierno federal avisó de que no habría “piedad” si no se alejaban a tiempo de sus líderes. Abiy dijo a los residentes que se queden en sus casas y se desarmen mientras el ejército, con tanques, recibió la orden de entrar. Su gobierno se ha comprometido a proteger a los civiles.

La comida y otros suministros se están acabando en Tigray, donde viven 6 millones de personas. Naciones Unidas sigue pidiendo que los trabajadores humanitarios tengan acceso inmediato, neutral e imparcial. El gobierno etíope dijo que se abrirá una “ruta de acceso humanitaria” controlada por el Ministerio de Paz, pero no ofreció más detalles.

Además, hay varias crisis en ciernes. Refugiados de Eritrea están en primera línea de fuego mientras los combates arrasan los campos que alojan a casi 100.000 en el norte del país.

Más de 40.000 refugiados han cruzado la frontera hacia una zona remota de Sudán donde las comunidades locales y los cooperantes tienen problemas para proporcionales comida, refugio y atención. Casi la mitad de los refugiados son niños. La propagación de covid-19 es solo una de sus preocupaciones.

Cientos, o quizás miles, de personas han sido asesinadas. Los combates amenazan con desestabilizar Etiopía, que ha sido descrita como el eje del estratégico Cuerno de África, y salpicar a sus vecinos.

Marcar el Enlace permanente.

Comentarios cerrados.