Bolera no cesa su ardua labor pese a epidemia

Flor Martínez

[San Luis Hoy]

Con 75 años de edad y más de 15 años dedicándose a lustrar calzado, María del Socorro Rivas Martínez, no ha suspendido sus labores en este oficio, pese a la emergencia sanitaria.

Aunque este trabajo para muchas personas es poco valorado y poco remunerado, le ha permitido salir adelante junto a su hijo, a quien indicó tiene que apoyar porque sufre de una discapacidad en sus brazos.

A pesar del aumento en contagios en la entidad explicó que no sale a otro lugar más a que al Jardín Principal de Soledad que es su espacio de trabajo, además de que diario utiliza su cubrebocas y gel antibacterial.

Si bien del oficio de bolero lo aprendió de su esposo que falleció hace más de 15 años, lamenta que las personas no siempre lo valoren. “Hay personas que se enojan porque este año cobramos a 20 pesos el servicio por par de zapatos, pero también ya subió la tinta, los permisos de piso y hasta el camión”, expresó.

Señaló que, si bien en 2020 disminuyó un poco su trabajo, éste le ha permitido salir adelante, sin suspenderlo ni un solo día a excepción del 25 de diciembre y el 1 de enero que si descansó.

Informó que solo labora entre cuatro y cinco horas al día, pero por su edad hay días que si resiente el cansancio de estar de pie o del mismo movimiento que realiza con sus manos y brazos.

Para la temporada decembrina esperaba un repunte de trabajo, por las personas que llegan al municipio de Estados Unidos, pero por la pandemia fue muy poca la gente que solicitó sus servicios.

Expresó que la contingencia sanitaria le preocupa, pero no la detiene para salir a trabajar diariamente. “Bendito Dios cuando uno mueve las manos y tiene aspiración de seguir viviendo no lo ve uno tan mal, hay que acercarnos a Dios porque él dijo ayúdate que yo te ayudaré”.

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