Borrador automático

ES algo que debería de preocuparnos y mucho, cuando el subsecretario Hugo López-Gatell, en sus conferencias de prensa vespertinas, empieza a insistir en “la probabilidad de un rebote” de la pandemia de Covid-19, como está sucediendo en otros países, debido a la reactivación de actividades económicas y sociales y que, debido a esto, no se desmantelará la infraestructura hospitalaria instalada durante los últimos cinco meses. Como lo hemos informado en este espacio el gobierno, mañosamente, está disminuyendo la cantidad de contagios por coronavirus en el país, pues no sólo son escasas las pruebas para detectar el virus, como lo han criticado organismos de salud mundiales y especialistas, sino ahora reducen significativamente los test a las personas que presentan síntomas, a continuación, algunos casos comprobados y documentados por quien esto escribe, en torno a este señalamiento…

A dos hermanas que en menos de quince días perdieron a sus dos padres y a su abuela por Covid-19, hace unas semanas, nunca se les aplicó la prueba, la “recomendación” de las autoridades sanitarias fue “aíslense 14 días en su casa”; una empleada con varios síntomas de Covid-19 acudió a un nosocomio para ser atendida, la regresaron a su casa sin que le aplicaran la prueba, tres días después empeoró su salud, regresó al hospital y ni así le realizaron el examen, tuvo que ir a un laboratorio particular a hacérselo…

HACE unos días un hombre con síntomas, en cuestión de horas murió en su departamento en la capital, los familiares reportaron al número Covid-19, pero ahí les informaron que nada había que hacer y que realizaran los trámites como una muerte común, nunca hicieron examen al cuerpo ni a los parientes que tuvieron contacto en los últimos días; una mujer también con temperatura, tos, dolor de cabeza, muscular y diarrea, acudió al IMSS, sólo le recetaron Paracetamol y le dieron una incapacidad de 14 días, no le realizaron el test…

ES decir, artificialmente, dejando de realizar pruebas, el gobierno “aplana” la curva epidemiológica, pero esto no durará ya que, debido a un mayor número de contagios, a la reapertura de las actividades sociales y económicas, que provocará más infectados y a la inminente entrada de la temporada de influenza estacional, a las autoridades ya no les quedó de otra que “vacunarse” y empezar a decir que habría un rebote…

AYER el trasladado de un indigente con signos de coronavirus en plena Plaza de Armas, que alarmó con justa razón a los transeúntes, podría ser una escena que veríamos frecuentemente en un futuro no muy lejano. La incompetencia del gobierno del estado, a través de la Secretaría de Salud está más que demostrada, fue la federación la que salió al quite ante la ineptitud de Mónica Rangel, fue la federación la que equipó de arriba abajo y dotó de personal médico y operativo el “elefante blanco” que es el “nuevo” Hospital Central, que irresponsablemente el gobierno de Juan Manuel Carreras tenía en el abandono y sin presupuesto para equiparlo, fue la federación la que se hizo cargo de la crisis provocada por la pandemia en Ciudad Valles, donde no había ni un solo ventilador mecánico, hoy ya cuentan con al menos 20 de estos aparatos, fue la federación, por medio de la SEDENA quien instaló las Unidades Centinelas, entre ellas las de la Fenapo…

LO que más preocupa, es la indefensión en que se encuentra el personal médico y sanitario que está en la primera fila dando batalla al Covid-19, según datos oficiales, durante la pandemia, en el país han fallecido mil 410 trabajadores de la salud, de ellos 691 eran médicos (el 49 por ciento), 255 enfermeras (18 por ciento) 408 trabajadores del sector con diversas ocupaciones ( 29 por ciento) 28 dentistas y 28 laboratoristas (2 por ciento cada uno), según Amnistía Internacional, México es el país con más personal de la salud muertos por coronavirus, muy por arriba de EU que registra mil 77 fallecidos y Brasil con 634…

EN San Luis Potosí, según la SSSLP, son 2 mil 197 casos de Covid-19 registrados en personal de salud y 16 fallecidos, es decir, el once por ciento de los contagios presentados en la entidad son médicos, enfermeras, camilleros, laboratoristas y otros empleados del sector, todo esto gracias a la falta de equipos de protección que la autoridad se niega a entregarles, ¿cuántas mascarillas N-95, caretas, guantes y demás equipo se pudo adquirir con los cientos de millones de pesos de presupuesto para Salud desviados por Mónica Liliana Rangel Martínez?…Armando Acosta

Marcar el Enlace permanente.

Comentarios cerrados.