Bitácora

ADEMÁS de un gran pillo redomado, Gabriel Alan “Gabo” Salazar Soto resultó un cinicazo de campeonato. Ahora resulta que ayer, después de más de dos meses de no dar la cara, este pseudo empresario salió a decir que las denuncias penales en su contra por defraudar a 648 inversionistas con cientos de millones de pesos y su turbia relación con la Secretaría de Salud de San Luis Potosí, donde recibió cientos de millones de pesos en cuestionables y desaseados contratos aún no aclarados, es “un circo mediático” que lo han “difamado”, y que es un problema mercantil y no penal…

 

AHORA resulta que fueron los medios los que embaucaron a los ahora defraudados a que invirtieran sus ahorros en la financiera Invercop, propiedad de Salazar Soto, con la falsa promesa de grandes y jugosos réditos, fueron los medios los que incumplieron con los contratos, y peor aún no se reintegró a los inversionistas su dinero, fueron los medios los que dilapidaron los recursos de los socios en vehículos de lujo, caballos de registro, pagar espectaculares donde aparece el pseudo empresario, contratar publicidad en revistas de socialité para presumir su vida de excesos y lujos y darse la gran vida de millonario,  fueron también los medios los que, negligentemente, no inscribieron a la financiera fraudulenta en la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) o en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, como lo indica la ley…

 

SON los medios también responsables que la Secretaría de Salud estatal, hay pagado en los últimos años casi 180 millones de pesos de nuestros impuestos a un entramado de empresas del grupo Infinite, propiedad de Gabriel Salazar, creadas “casualmente” en 2015, al inicio del sexenio de Juan Manuel Carreras, es culpa de los medios que las licitaciones, -las pocas que hubo, pues la mayoría de los amañados contratos fueron por adjudicación directa- fueran manipuladas, que exista la presunción de falsificación de firmas de funcionarios y de presuntos socios de Salazar Soto, que los servicios que prestó, como los de seguridad y de limpieza, fueran más que deficientes, que buena parte de los domicilios fiscales de las empresas estén en domicilios particulares en colonias populares, incluso algunas no existan y que no pocos de las personas que aparecen como “socios” nieguen rotundamente tener relación con “Gabo” Salazar…

 

DEFINITIVMENTE el “joven emprendedor, millonario, influencer, ex vendedor de enchiladas, de 28 años y creador del Grupo Infinite”, como se autodenomina Salazar Soto, resultó un joven pillo, defraudador, mentiroso y cínico que es protegido con el manto de la impunidad del gobernador del estado, ya que sabe “el güerito” que si cae Gabriel Salazar, soltará “toda la sopa” de la terrible corrupción que priva en la Secretaría de Salud estatal. El colmo de los colmos de este pseudo empresario, es culpar de sus males a los medios y a la Organización Ciudadanos Observando, quién revelaron la extensa red de corruptelas, peor aún, de amenazar con demandar a periodistas por “dañar su imagen”…

 

AYER, el pseudo empresario Gabriel Salazar aseguró que presentó una denuncia contra el periodista que “dañó su imagen” y recordó que la primera nota que acusaba a sus empresas fue publicada el 29 de abril en una columna, donde “nos acusaban de tener muy sucios los hospitales de San Luis Potosí ahora en 2000, también de brindar un servicio deficiente de seguridad privada con la empresa Scoltta y pidiendo nos rescindieran el contrato”, pues resulta que a quien presuntamente demandó es a quien esto escribe, que en la fecha que señala el acusado de fraude, plasmamos lo siguiente …

 

“NO extraña la ineptitud y tibieza de los cuerpos policiacos en la entidad y en los municipios, lo más extraño es que los Servicios Estatales de Salud, a cargo de la impresentable Mónica Rangel, gastan millones de pesos por concepto de “seguridad” para todos sus inmuebles, el año pasado apenas contrató a una empresa de seguridad denominada “Scoltta”, de reciente creación, para que resguardara todas las instalaciones de salud, “casualmente” también por esas fechas entregó a la empresa “Proshine” un contrato millonario para realizar la limpieza de 130 clínicas y hospitales en 52 municipios, “casualmente” el propietario de estas dos empresas es el polémico y oscuro “empresario” Gabriel “Gabo” Salazar, que de la noche a la mañana se convirtió en un gran inversionista en distintas áreas, además de la limpieza y seguridad, en la construcción y finanzas entre otras, no vaya a ser Usted mal intencionado y pensar que este “Gabo” Salazar podría ser el prestanombres de la titular de Salud del Estado, cómo cree que esto pueda pasar en San Luis, nunca mente, perdón el sarcasmo, pero lo que sí se requiere es llamar a cuentas a la empresa de seguridad que presta sus servicios a los servicios de salud o definitivamente rescindirle los contratos” y lo reiteramos , por mil…

 

POR cierto, Dios los hace y ellos se juntan; resulta que el abogado defensor de “Gabo” Salazar es el impresentable Héctor Vega Robles de triste memoria para los potosinos y quien fuera secretario general de gobierno en el último año del sexenio de Marcelo de los Santos, tómelo bajo reserva pero trascendió que Vega Robles es impulsado por la diputada panista Sonia “moches” Mendoza, para ser magistrado en el Supremo Tribunal de Justicia Estatal, Dios nos libre, pero en fin…Armando Acosta