Bitácora

TAL pareciera que en nuestro querido San Luis la pandemia de Covid-19 está bajo control, que la inseguridad y violencia no existen, que la corrupción está erradicada, hay cero impunidad y la economía de los potosinos es boyante, al ver que el gobernador del estado, Juan Manuel Carreras, ande más ocupado y preocupado ejerciendo en calidad de presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago), abandonando por completo sus funciones, por cierto nunca ejercidas a plenitud en sus casi cinco años de gestión, pero en los últimos días tiene el pretexto perfecto para ausentarse y abandonar a su suerte a la entidad en medio de la peor crisis sanitaria, de seguridad, de corrupción y económica de los últimos años…

 

EN el caso de Covid-19, la pandemia en la entidad está desbordada y la autoridad sanitaria rebasada, el primero de julio el estado potosino contabilizaba 3 mil 141 contagios y 198 muertos por coronavirus; al día de ayer, las “maquilladas” cifras oficiales reportaban ya 7 mil 833 infectados y 467 decesos por el virus, es decir, en tan sólo 28 días se presentaron 4 mil 692 casos y 269 fallecimientos más, un crecimiento explosivo de 149.3 por ciento en contagios y un 135.8 en defunciones. Según datos del gobierno federal, San Luis Potosí es el segundo estado con mayor incidencia en casos activos por cada 100 mil habitantes. Es increíble e ilógico que si en menos de un mes se disparó el virus en SLP, la ocupación hospitalaria en el estado haya pasado en el mismo lapso del 29 al 41 por ciento, el problema es que el gobierno en turno no ha tomado medidas de mitigación para impedir que la enfermedad avance, al contrario, son omisos, irresponsables y tibios al declarar sólo de palabra el color rojo en el semáforo de riesgo, cuando en realidad la mayoría de las actividades económicas y sociales están abiertas, lo que hace que existan aglomeraciones y gran movilidad, que provocará en las próximas semanas que los infectados y, lamentablemente, las muertes por el virus se incrementen aún más…

 

EN el rubro de inseguridad y violencia las cosas están por similar situación; la entidad está inmersa en una cruenta guerra entre varios cárteles del crimen organizado, en los últimos 10 días se han registrado 20 ejecuciones (entre ellas el asesinato de una niña de 6 años en la Col. Nuevo Morales), 16 de estos asesinatos violentos se presentaron en la capital del estado, mientras que las autoridades de seguridad simplemente no existen, no hay estrategia, no hay coordinación ni operatividad. ¿Cómo es posible que el titular de Seguridad Pública Estatal, Jaime Ernesto Pineda Arteaga, a pesar de que negó estar infectado por Covid-19, tiene 10 días desparecido?, ¿cómo es posible que la reuniones matutinas de seguridad que a diario se realizan en las instalaciones de la Sedena, sólo sirvan para que los jefes militares comenten y se recomienden entre sí series y películas de Netflix, mientras que no hay día en que no exista un hecho sangriento en el estado y cada 24 horas se roben 20 vehículos? Y de los jefes policíacos municipales de la zona metropolitana Edgar Jiménez Arcadia en la capital y José Luis Urban Ocampo en Soledad de los Ranchos, pues qué decir, no sirven para maldita la cosa….

 

EN cuestión de corrupción e impunidad, la administración de Juan Manuel Carreras está podrida hasta la médula, el caso más palpable y emblemático de la descomposición, es sin duda la Secretaría de Salud estatal, donde su titular, Mónica Liliana Rangel Martínez tiene diversas denuncias por desvíos de cientos de millones de pesos de las arcas de su dependencia, todos los señalamientos fundados y con pruebas irrefutables que no prosperan debido a la complicidad de los altos mandos de gobierno, pues no se entiende de otra manera la sobreprotección a Rangel Martínez; no es posible que en el caso del “empresario” Gabriel Salazar Soto, principal prestanombres de la secretaria de Salud, en la denuncia por defraudación de decenas de inversores que perdieron su dinero en una empresa de Salazar Soto, tenga un mes durmiendo el sueño de los justos, y ahora, la autoridad exija a los afectados que demuestren el origen del dinero invertido en Invercorp, esta estrategia dilatoria que solo favorece al defraudador, sólo se explica también a la insistencia gubernamental de seguir protegiendo con el manto de impunidad a Mónica Rangel, pues si alguien sabe a la perfección de las triquiñuelas en salud, es Gabriel Salazar, y saben sobremanera que si él cae, no se va sólo y revelará toda la trama de corrupción en la dependencia…

 

Y por último, en lo económico; la mayoría de los potosinos debido a la contingencia sanitaria atraviesa por una severa crisis económica: ricos, pobres y clase media sufren por la inactividad, hay desempleo, cierre de negocios provocado principalmente por la ineptitud oficial para ayudar a todos los sectores a sortear la crisis; en el caso de la reestructuración de la deuda pública solicitada por el Ejecutivo al Legislativo, trascendió que ya murió por la paz, que ahora la estrategia será dejar de pagar la deuda en los próximos meses, acción que no requiere la autorización del Congreso, el objetivo sería destinar el recurso de la deuda a tapar los enormes boquetes del presupuesto estatal provocados por la incapacidad del primer mandatario estatal, lo que acarreará en un futuro que la calificación crediticia del estado caiga y que el de atrás pague, en fin este sexenio, afortunadamente, termina en 13 meses, ni hablar…

Armando Acosta