Bitácora

A nivel mundial, según cifras de la ONU, cada 24 segundos fallece una persona en las calles a consecuencia de los accidentes de tránsito, un millón 350 mil víctimas mortales aproximadamente por esta causa en el mundo, los percances viales es la primera causa de muerte en niños de 4 a 14 años y adultos entre 15 y 29 años, el 54 por ciento de los decesos son peatones, ciclistas y motociclistas, es la octava causa de muerte en todo el orbe. Ahora imagínese Usted querido lector, que las autoridades dijeran: ciudadanos,se está muriendo mucha gente a consecuencia de los accidentes, decenas de miles de personas quedan lisiadas por las lesiones en los percances, hay pérdidas por miles de millones de pesos, ante esto, es su deber cuidarse, hay reglamentos, señalética, semáforos y normas que respetar, así que está en Usted cuidarse, la autoridad sólo atenderá las emergencias, pero no se aplicarán multas, ni sanciones correspondientes, no se pase el rojo, respete el límite de velocidad, no conduzca en estado etílico, cuídese…

ALGO parecido está ocurriendo con la pandemia de Covid-19, las autoridades están pasando la responsabilidad de los cuidados a la ciudadanía, dicen que sólo están para atender a los enfermos, que el semáforo de riesgos epidemiológicos es sólo informativo, no coercitivo, piden a la sociedad a cuidarse, a no ir a fiestas, bodas o XV años, pero permiten que los templos y salones de fiesta estén abiertos, piden no acudir donde hay aglomeraciones, pero solapan que operen tianguis, antros, plazas comerciales y hasta bailes callejeros, solicitan el uso de cubrebocas, pero no lo hacen obligatorio. Ciero es que hay que tener un equilibrio entre la salud y lo económico, primero porque la mayor parte de los mexicanos viven al día y segundo, por la incapacidad oficial para dar apoyo a las familias más necesitadas y afectadas, pero lo que no se explica es que algo tan sencillo como hacer obligatorio el uso de cubrebocas, uno de los principales artículos de protección que ayuda a reducir los contagios…

LAS cifras de contagios y muertes por coronavirus en México presentan un enorme sub registro, pues sólo se le hace pruebas a las personas que presentan síntomas, más no a los asintomáticos, que andan regando el virus, sin saberlo, por todos lados, aunado a la reticencia del gobierno a aplicar pruebas masivas para detectar a los infectados, aislarlos y así, evitar la propagación de la enfermedad. La obligatoriedad de portar cubrebocas podría evitar cientos de miles de contagios y miles de muertos, ante la falta de solidaridad e irresponsabilidad de la mayoría de los mexicanos de no respetar las medidas sanitarias y de distanciamiento social, la sola implementación de obligar a los ciudadanos a portar la mascarilla en espacios públicos, podría ser de gran ayuda…

QUE el cubrebocas es molesto, sí, que da calor, sí, que es un gasto extra, también, pero recuerde querido lector, científicamente está comprobado que hay un 90 por ciento de riesgo de contagio si el infectado y la persona sana no lo utilizan, se reduce a un 30 por ciento si la persona sana lo usa, el 5 por ciento si el contagiado lo porta y el 1.5 si los dos lo utilizan correctamente, no debajo de la nariz, no de hamaca de la papada, no de gorrito en la frente no de moño en el cuello, y mientras que la autoridad se desmodorra y emite ordenamientos para hacer obligatorio el uso de mascarilla, por favor: póngase el cubrebocas, aunque no tenga síntomas…

PD.- El secretario de Seguridad Pública del estado, Jaime Pineda, además de inepto es mentiroso: resulta que la semana pasada informamos aquí que el funcionario dio positivo a la prueba de Covid-19, ese mismo día en un escueto comunicado de prensa, negaba estar contagiado “por lo que continúa trabajando normalmente”, pues resulta que desde el sábado pasado Pineda Arteaga no se aparece ni por sus oficinas ni en las reuniones matutinas de seguridad, ¿si no está infectado, por qué no acude a trabajar?, ¿o estará “descansando la fatiga”?…

PD2.- Todavía no inicia el proceso electoral para el próximo año y ya se está dibujando el cariz que tomarán las campañas, de descalificaciones y guerra de lodo, tal parece que va a parecer un concurso de quién echa más cubetas de bazofia al ventilador y donde las propuestas pasaran a segundo plano; ayer en una columna de un diario nacional, se realizaron serias acusaciones contra el actual diputado Ricardo Gallardo Cardona, en el sentido de una presunta investigación en la Unidad de Inteligencia Financiera, mientras que el del Partido Verde acusa a Xavier Nava de los ataques y de emprender una campaña sucia, qué lamentable que el nivel de la política se centre en el rejuego mediático y no en las propuestas para solucionar los graves problemas que aquejan a la entidad…

Armando Acosta