Bitácora

EL 13 de marzo del año en curso, se registró el primer caso confirmado de Covid-19 en San Luis Potosí, transcurrieron 84 días para que el 4 de junio se rebasara en la entidad la cifra de mil contagios y los decesos por el virus llegaran a los 67, este periodo coincide con las medidas de distanciamiento social establecidas por la autoridad, la suspensión de actividades no esenciales, dentro de la Jornada Nacional de Sana Distancia (JNSN), que la mayoría de la población acató, el primero de junio -cuatro días antes de que llegáramos a los mil infectados en SLP- concluyó esta JNSN, días antes se agregó como actividades esenciales la industria automotriz, la construcción y la minería, lo que de golpe y porrazo sacó a la calle a miles de trabajadores…

 

YA relajadas las medidas de distanciamiento social, con la gente en la calle, desesperada por su precaria economía, pasaron 15 días, para que el 19 de junio, el número de contagios llegara a los 2000 en la entidad y los decesos por coronavirus acumularan 90; comenzaron a operar los semáforos de riesgo, que desde el inicio, inexplicablemente debido al crecimiento exponencial de los contagios, San Luis Potosí quedara en color naranja, lo que permitió la apertura generalizada de la actividad social y económica en la entidad, comercios, restaurantes, gimnasios, salones de belleza, templos de cultos religiosos, salones de fiestas, centros comerciales, y hasta parques públicos reabrieron sus puertas…

 

DIEZ días después, 29 de junio, se rebasó en San Luis Potosí los 3 mil contagios y el número de muertos ya eran 179; ayer se registró en la entidad la cifra récord tanto en contagios como en defunciones en un solo día: 143 infectados y 10 fallecidos por Covid-19, y ya el gobierno del estado anunció el retorno de sus actividades para el mes de julio, por fortuna el ciclo escolar ya concluyó, porque de no ser así con esta incongruente autoridad ya estarían abriendo las escuelas…

 

HACIENDO una analogía, las autoridades ordenaron que nos guardáramos en casa cuando apenas lloviznaba, y nos dicen que salgamos en medio del aguacero y sin paraguas; las consecuencias de esta irresponsabilidad oficial ya se están viendo y se está pagando, más lo que falte, pues la apertura de casi todas las actividades en medio del momento de más riesgo de contagio, traerá en consecuencia que en la próxima semana lleguemos a los 4 mil casos. Cierto, no se podría tener encerrada más tiempo a la población, pues más del 60 por ciento depende de la economía informal, viven al día, por lo que el gobierno, ante su ineficiencia para apoyar a los ciudadanos económicamente para que se quedaran en casa, la solución más cómoda fue reactivar la economía, a pesar del riesgo…

 

Y es pura ineptitud del gobierno mexicano, hay ejemplos en otros países donde las autoridades han respaldado a sus habitantes económicamente, el caso más palpable es el de Perú, con una economía muy discreta, donde el 70 por ciento de la población vive en la pobreza, y cuyo Producto Interno Bruto es apenas una quinta parte del que tiene México, el gobierno peruano destinó el 12 por ciento de su PIB para otorgar apoyos en efectivo a sus ciudadanos para que guardaran la cuarentena: 380 “soles” al mes (unos 2 mil 500 pesos) a cada hogar en condiciones de pobreza, el equivalente a 5 mil pesos mexicanos a trabajadores independientes, 5 mil pesos a hogares de la zona rural, ayuda a empresarios con un bono salarial del 35 por ciento a cada uno de sus trabajadores y un bono de 5 mil pesos a hogares con ingresos no informales que no hayan recibido los otros bonos…

 

SI bien es cierto que hoy Perú es el sexto país a nivel mundial con más casos de Covid-19, con 282 mil 365, su tasa de mortalidad es de apenas un 3.3 por ciento, mucho menor que la de México que es del 12.3 por ciento, es decir, a pesar de que Perú tiene 60 mil casos de infectados más que nuestro país, registra sólo 9 mil 152 decesos contra los más de 27 mil presentados en México. El mayor número de casos en Perú se debe a que han aplicado cuatro veces más de pruebas que en México, lo que le ha permitido detectar a tiempo y controlar la pandemia, reduciendo así la mortalidad. Así las cosas, pero en fin…

Armando Acosta