¡Estamos hartos!

Toques de queda y refuerzos por los disturbios

(EFE)

Mineápolis, Minesota.- Otra noche de disturbios en todo Estados Unidos dejó el domingo paisajes rotos y calcinados en docenas de ciudades, después de que años de crecientes frustraciones por el maltrato a los afroestadounidenses a manos de la policía estallara en expresiones de ira, que fueron recibidas con gas lacrimógeno y balas de goma.

Se quemaron autos y negocios, se pintaron las palabras “No puedo respirar” sobre los edificios. Ante la Casa Blanca ardía una hoguera en un contenedor de basura, y miles de personas marcharon de forma pacífica por las calles en protesta por la muerte de George Floyd, un hombre negro que murió el lunes después de que un policía de Minneapolis le presionara el cuello con la rodilla hasta que dejó de respirar.

La gente prendió fuego a autos policiales, lanzó botellas a agentes de policía y reventó cristales de tiendas, llevándose televisores y otros objetos aunque otros manifestantes les instaron a detenerse. En Indianápolis, la policía investigaba varias balaceras, incluida una que dejó un muerto en medio de las protestas, sumándose a las muertes en Detroit y Minneapolis en los últimos días.

En Minneapolis, la ciudad donde comenzaron las protestas, policías, patrulleros y miembros de la Guardia Nacional actuaron poco después de que comenzara el toque de queda de las 20:00 para dispersar las protestas, empleando gas lacrimógeno y balas de goma para despejar las calles ante una comisaría y otros lugares.

Al menos 13 policías resultaron heridos en Filadelfia cuando las protestas pacíficas se tornaron violentas, y se prendió fuego a al menos cuatro vehículos policiales. En la ciudad de Nueva York se registraron varios altercados peligrosos cuando la policía hacía detenciones y despejaba calles. Un video mostraba dos patrulleras de la policía local embistiendo contra una multitud de manifestantes que empujaban una barricada contra uno de los vehículos y le arrojaban objetos. Varias personas cayeron al suelo, y no estaba claro si había heridos.

La policía ha detenido al menos a 1.669 personas en 22 ciudades desde el jueves, según un conteo de The Associated Press.

Casi un tercio de esas detenciones se hicieron en Los Ángeles, donde el gobernador declaró el estado de emergencia y ordenó a la Guardia Nacional que respaldara a los 10.000 policías de la ciudad, mientras docenas de incendios ardían en toda la ciudad.

Se impusieron toques de queda en más de una docena de grandes ciudades del país, como Atlanta, Denver, Los Ángeles, Minneapolis, San Francisco y Seattle.