Con ceremonia corta realizan la misa crismal

Rubén Pacheco

[San Luis Hoy]

Luego que en Semana Santa se suspendiera por la emergencia de la COVID-19, ayer Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, encabezó la misa crismal en la Catedral Metropolitana, que tuvo una duración de hora y media; en promedio se realiza durante 2 horas y media a 3 horas.

A puerta cerrada y transmitida por Facebook, a través de Vicaria San Luis Potosí, el prelado potosino estuvo acompañado por una representación de sacerdotes, que durante la ceremonia guardó la sana distancia en las bancas donde estuvo sentada.

En su homilía, cuestionó a los presentes sobre si realmente han salido a recorrer “esos nuevos caminos” que el Señor desea recorrer, de no ser así, los exhortó a buscar a los “pobres” en el alma, pues ellos carecen de fe, esperanza y amor.

Posterior a ello, Cabrero Romero bendijo y consagró los Santos Óleos. Primero bendijo el óleo de los enfermos y después el de catecúmenos. A su vez, consagró el Santo Crisma. En cada uno de los ritos dijo las palabras consagratorias.

El crisma sirve para ungir a los nuevos bautizados, así como signar a confirmados y ordenar a los obispos y sacerdotes.

En la renovación sacerdotal, el arzobispo preguntó a los curas si persistía su deseo de seguir predicando la palabra del Señor, quienes respondían a cada cuestionamiento “sí quiero” o “sí acepto”.

Al darse la paz, en lugar de saludarse con la mano, los clérigos y el arzobispo siguieron las recomendaciones sanitarias, es decir, solo inclinaron la cabeza a cada uno de sus colegas que saludaron.

“Yo los invito a que caminemos con confianza, alegría y démosle ese tinte venido del amor suscitado por él; de amor, pasión y enriquecer el camino de la santidad como sacerdotes. Seamos pastores del Espíritu Santo”, demandó.