La eutanasia se abre camino en Portugal

(EFE)

Lisboa, Portugal.- La eutanasia empieza a abrirse camino en Portugal con la aprobación en el Parlamento de cinco proyectos de ley sobre la despenalización de la “muerte asistida”, un asunto que divide a la sociedad y cuyos detractores piden que se dirima en un gran referendo nacional.

El hemiciclo, que vetó otras propuestas para despenalizar la eutanasia en 2018, dio luz verde al quinteto de nuevas iniciativas, presentadas por el gobernante Partido Socialista, el marxista Bloco de Esquerda, la fuerza animalista PAN y la ecologista PEV, además de Iniciativa Liberal.

Los textos pasarán ahora a las comisiones competentes, donde serán estudiados en profundidad y eventualmente modificados, antes de volver al pleno para una segunda y definitiva votación que carece de fecha, pero que se prevé para dentro de varias semanas.

Las cinco propuestas son muy similares: el solicitante deberá ser mayor de edad, sin problemas mentales, y estar en situación de sufrimiento “duradero e insoportable” con enfermedad incurable y fatal.

Además, habrá de confirmar varias veces su voluntad, pasando por un comité de expertos, y los médicos y enfermeros podrán argumentar objeción de conciencia para no aplicarla e inmediatamente remitir al paciente a profesionales que sí lleven a cabo esta práctica.

Se pretende así acabar con las actuales penas de entre uno y ocho años de cárcel que se aplican en Portugal a quienes ayuden a una persona a morir.

Según un estudio del Instituto de Ciencias Sociales del Instituto Universitario de Lisboa divulgado hoy, un 43 % está a favor de la legalización de la eutanasia, frente a un 28 % que se opone a ella.

En este contexto, medio millar de personas se manifestaron a las puertas del Parlamento en Lisboa para exigir un referendo sobre la “muerte asistida”, argumento usado por los opositores a la medida tras constatar que había en el hemiciclo una mayoría favorable al cambio.