Migrantes viven con miedo en albergues

(EFE)

Tapachula, Chis.- Mientras se organizan nuevas caravanas, migrantes que se refugian en albergues de Chiapas viven con precariedad y con miedo a la deportación por el endurecimiento de las políticas migratorias mexicanas, como refleja la persecución de la Guardia Nacional hacia quienes cruzan la frontera.

Muestra de ello es el albergue Jesús El Buen Pastor, en el municipio de Tapachula, Chiapas, donde hay más de 500 migrantes porque desde hace una semana aumentó la población con la llegada de hasta 30 personas por día. “Y no se ha ido nadie”, expresa a Efe su encargado, David López.

“Como toda persona migrante que entra a México, siempre tienen miedo de encontrarse con algún policía o con un agente de migración que los pueda detener y deportar a su país”, indica López.

Entre 500 y 1.000 migrantes de la primera caravana de 2020, que sumó hasta 5.000 personas, cruzaron corriendo este lunes el río Suchiate, que divide a Guatemala de México, donde estas fuerzas de seguridad golpearon, rociaron gas lacrimógeno y los detuvieron.

El INM informó que detuvieron a 402 personas, otras 40 volvieron por su cuenta a Guatemala y otras 58 se internaron por la selva.