Familia LeBarón ve avances en su caso

(EFE)

Ciudad de México.- Integrantes de las familias mormonas víctimas de la masacre del 4 de noviembre en el estado mexicano de Sonora, que dejó nueve muertos, se mostraron satisfechos tras reunirse este lunes con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para tratar los avances de las pesquisas.

“Estamos contentos de los resultados de la investigación, pero no nos vamos a meter. No podemos decir nada más porque es peligroso para nosotros mismos”, explicó a medios a la salida del encuentro Adrián LeBarón, padre y abuelo de algunos de los fallecidos.

Además de al clan LeBarón, las víctimas mortales del ataque -seis niños y tres mujeres- pertenecían a las familias mormonas Miller y Langford, también presentes en el encuentro de este lunes en el Palacio Nacional, situado en el Zócalo capitalino.

Por parte de las autoridades, junto al presidente estuvieron el canciller del Gobierno mexicano, Marcelo Ebrard, y el fiscal general de la República, Alejandro Gertz.

El fiscal no reveló en la reunión los nombres de los tres detenidos el pasado domingo por su presunta relación con el caso, según explicó a la prensa Julián LeBarón, otro de los familiares de los asesinados.

El canciller, al abandonar el Palacio Nacional, confirmó la versión del activista mormón y aclaró que alguna de la información recabada “no se puede divulgar” por razones de seguridad, aunque se mostró muy satisfecho con el desarrollo del encuentro.

“Hubo una reunión muy buena, muy cordial. El presidente les ha dicho que encabeza la indignación respecto a lo que ha pasado y se les dio un reporte por parte de la Fiscalía General de la República con el avance de las investigaciones hasta este momento”, relató.

La participación de los LeBarón en la protesta contra López Obrador, mantuvo la familia, no tenía que ver con ninguna otra cuestión de su Gobierno que no fuera la crisis de seguridad que atraviesa el país.

En cualquier caso, el encuentro de este lunes sirvió para limar asperezas, ya que, según valoró el activista mormón, se estableció la base para la cooperación entre los familiares y las autoridades, aunque eso no quite que vayan a “exigir” resultados.