Rescatarán mezcalera de hacienda Pozo de Luna

Flor Martínez

[San Luis Hoy]

Situada en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez se localiza la ex Hacienda Pozo de Luna, muy cerca del Aeropuerto Internacional de San Luis Potosí, es una de las más antiguas del municipio.

Juan Carlos Lascurain, propietario de la misma vive solo en este lugar, actualmente busca realizar proyectos para atraer el turismo a esta región.

Platicó que uno de los proyectos que se contempla en un periodo de aproximadante dos años es el de restaurar las distintas áreas que integran toda la propiedad y echar andar una mezcalera, que ya operaba a inicios del 1900.

La fábrica de licor contaba con cuatro hornos, con piletas de fermentación y chimenea para la destilación del mezcal.

Relató que en estos terrenos se dedicaban a la fabricación o elaboración del mezcal, además de la ganadería.

En cuanto al nombre “Pozo de luna”, dijo que viene del capitán francés Francisco de Luna y Mora, quien llegó en la época de José de Gálvez y empezaron a edificar las haciendas y hacerlas productivas como parte de la conquista de estas tierras y el auge de la minería.

Detalló que este sitio está en reconstrucción desde hace 30 años, junto con otras exhaciendas como Peñasco, La Parada, La Tinaja y Jaralito, en la última hay un lugar en donde se está empezando a realizar un viñedo.

En cuanto al territorio, dijo que tenían unas 150 mil hectáreas, pero actualmente quedan solo pequeñas propiedades que dejó la reforma agraria.

En lo que respecta a la hacienda Pozo de Luna, señaló que son alrededor de unos 3 mil metros construidos, siendo alrededor de 10 hectáreas las que abarca la propiedad.

El clima en la actualidad es ideal para la producción del mezcal y vino por lo árido del suelo.

“La idea es mantener lo del mezcal que está de moda y es parte de la historia de estas tierras que además son ganaderas. De todo lo que se producía aquí”, expresó.

Contó que en la antigüedad se trabajaba con 70 empleados, algunos se dedicaban a la siembra del maguey, que tardaba seis años en estar listo para procesarlo, personas que se dedicaban a cosecharlo y los que se dedicaban a la fabricación.

Hacer el mezcal según comentó Juan Carlos Lascurain era un trabajo de mucha precisión y medición de no hacerlo así obtendrían un alcohol de madera.

Comentó que hace 70 años vivían 300 familias en la hacienda, pero emigraron con el crecimiento de la ciudad y el agrarismo. Por ello invitó a la población que nunca ha visitado este lugar cercano a que se dé una vuelta.