De la cima a la penumbra

[ AP ]

Nueva York.- Uno de los capos de la droga más prominentes de la historia, Joaquín Guzman “El Chapo”, encontró en el narcotráfico un negocio que le llevó a acumular una gran fortuna y aniquilar la pobreza en la que creció, y que sin embargo ahora le arrastra de vuelta a la penumbra con una condena de cadena perpetua.

La severa -aunque esperada- sentencia se produce cinco meses después de haber sido declarado culpable de narcotráfico por un jurado tras un largo juicio por el que se pasearon decenas de testigos que dieron todo tipo de detalles sobre su extensa red de negocios y su carácter despiadado, que le llevó a asesinar a miembros de su propia familia.

El sistema judicial de EU le condena así a pasar el resto de sus días entre rejas, previsiblemente en duras condiciones de aislamiento para garantizar que el Chapo no vuelva a escaparse de la cárcel, como ya hizo en México en un par de ocasiones.

Nacido el 4 de abril de 1957 en la localidad de Badiraguato (Sinaloa, norte de México) y apodado el Chapo por su baja estatura, el todopoderoso emperador de las drogas creció en una familia pobre en un rancho conocido como La Tuna.

Se inició en el mundo de las drogas a los 15 años cuando comenzó a cultivar y vender marihuana y opio, “la única manera de tener dinero para comprar comida y sobrevivir”, según dijo en su famosa entrevista con el actor Sean Penn.