Potosino conquista el Monte Aconcagua

Ahora va por la cúspide del Monte Mckinley –ahora Denali-, el Elbrús y el Everest

Rubén Pacheco

[San Luis Hoy]

Apenas en noviembre pasado conquistó la “Trilogía” volcánica, conformada por el Nevado de Toluca, el Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba; ahora al paso de dos meses Eduardo Rueda Guerra logró llegar a la cima del monte Aconcagua, la elevación más alta del continente americano.

“Lalo” narra que el 17 de enero de 2018 comenzó la travesía que duró 17 días de ascenso y descenso, la cual estuvo conformada por un grupo de nueve personas, él como representante mexicano, cuatro alemanes, dos franceses, un hindú y un argentino, de los cuales solo cuatro lograron el objetivo: él, dos alemanes y una francesa.

Para esta expedición sobre la montaña de entre 6 mil 960.8 y 6 mil 962 metros de altitud sobre el nivel del mar, rememora que aunque presentó mareos, dolores de cabeza, vómito, dificultad para respirar y falta de consciencia, síntomas “normales” en estas situaciones, de a poco logró sortear las dificultades en cada metro que subía.

Contrasta que a diferencia de su aventura por las montañas mexicanas, en la cordillera sudamericana se suscitaron condiciones más adversas, por ejemplo, dormir en un sleeping bag o bolsa de dormir, temperaturas de -30° grados centígrados y poca accesibilidad a los alimentos.

Además, añade que hasta cierta altura el agua la consumía de los ríos, pero miles de metros más arriba el sabor agradable al cauce se sustituyó por tener que derretir la nieve para poder beberla, acompañándola con sueros o tés.

“Realmente fue mucho aprendizaje, tanto psicológico como físico…también de técnica se aprende mucho. También la cuestión social porque fue una expedición abierta, donde éramos un grupo de nueve personas”, relata mientras sonríe y se toma las manos.

Reconoce que en los últimos 200 metros para arribar a la cumbre, sentía la imposibilidad de lograr su cometido derivado de la dificultad para respirar, debilidad y continuos mareos, que le hacían temblar las piernas, sin embargo, pensar en su familia le permitió llegar hasta el final.

Si bien en noviembre de 2018 estimaba, además de conquistar este año la cima del Aconcagua, en 2020 el Monte Mckinley –ahora Denali- con más de 6 mil metros de altitud con un recorrido de entre 23 o 24 días, ahora prevé arribar a la montaña de Elbrús en Rusia con una altitud de 5 mil 642 metros sobre el nivel del mar, antes que la elevación norteamericana.

“La última parte sí me costó mucho trabajo. Sí hubo un momento en que nada más por mi familia, pensar que les dije que no iba a poder llegar, porque (eso) fue lo que me motivó a seguir intentando”, externa en tanto exhala como si recordara aquel momento.

Pese a todos los riesgos que representa y demás complicaciones, Rueda Guerra reitera que sigue vigente y con mayor fortaleza alcanzar en 2021 el Everest, el pico más alto del mundo que mide entre 8 mil 848 y 8 mil 850 metros de altura sobre el nivel del mar, en un viaje de 65 días.