Bitácora

POR fortuna, la entidad potosina no ha sufrido desabasto de combustible como

resultado del combate del robo de combustible emprendido por el gobierno

federal, como lo resienten varios estados de México, tema que ha polarizado al

país; pero el tema del “huachicoleo” no es cosa menor que debe de preocuparnos

a todos los mexicanos…

EL robo de combustible en el país es, después del tráfico de drogas, el

segundo delito más rentable para el crimen organizado, el “huachicoleo” se ha

incrementado de manera exponencial en los últimos años…

SEGÚN cifras oficiales, en 2014 se registraron un total de 3 mil 635 tomas

clandestinas en los ductos de Pemex que transportan diversos combustibles, en

el 2015 aumentaron a 5 mil 252, en el 2016 la cifra se disparó a 6 mil 873, en

el 2017 se detectaron 10 mil 363, y el último reporte de Pemex, hasta el mes de

octubre pasado se registraron 12  mil 591

tomas clandestinas…

DE acuerdo a informes de autoridades federales el costo a la hacienda

pública por el “huachicol” en los últimos tres años (del 2016 al 2018) ronda

aproximadamente a los 147 mil millones de pesos…

SEGÚN la consultoría de riesgos Etellekt, que analiza el robo de combustible en

el país, cada 24 horas, antes del operativo contra el “huachicoleo” se extraían

ilegalmente unos 60 mil barriles 

equivalentes a unos 7 millones de litros “sólo de refinados” (gasolina

Magna, Premium y Diésel), incluso se ha confirmado que poblaciones enteras de

los estados de Hidalgo, Puebla y Guanajuato se dedicaban al robo del

combustible…

SIETE millones de litros de combustible robados al día, no se pueden vender

sólo en los puestos clandestinos que pululan a las orillas de todas las

carreteras del país, sin duda, y esto lo confirmó el Presidente de la

República, eran suministradas por el crimen organizado a gasolineras

establecidas y grandes empresas…

PERO hace unos días, Presidente de la República reveló que el mayor robo de

combustible no se daba en las tomas clandestinas de los ductos, sino que dentro

de la empresa paraestatal Pemex, donde se detectó una red dedicada a robar y

distribuir hidrocarburos, especialmente gasolina, este grupo extraía al día, el

equivalente a 600 pipas con capacidad de 15 mil litros cada una…

“NO estamos hablando del llamado huachicol, la ordeña de ductos, estamos

hablando de un plan que tiene vinculación al interior del gobierno y que se

apoya en un sistema de distribución de combustibles, porque no es fácil

distribuir, vender 600 pipas de gasolina diarias” dijo el primer mandatario

quién agregó que el 80 por ciento del robo se cometía con apoyo de la red

interna de Pemex y que sólo el 20% se daba con la ordeña de ductos, a la que

calificó como “una pantalla”; “la mayor parte tiene que ver con un plan que se

opera con la complicidad de autoridades y una red de distribución” dijo AMLO…

NIGÚN mexicano bien nacido se opondría en que las nuevas autoridades federales

pongan un alto al descarado y millonario robo de combustibles que por años se

ha realizado impunemente y que afecta a toda la sociedad, es aplaudible las

acciones del nuevo gobierno, hay que acabar con este cáncer, con la corrupción,

con la impunidad…

PERO, política al fin, este tema se ha politizado y ha polarizado a la

sociedad mexicana; los opositores al nuevo Presidente no le cuestionan el

fondo, que es combatir al “huachicoleo”, sino la forma de abatir el robo, el cierre

de ductos que ha provocado un serio desabasto de combustible en varias zonas

del país…

PERO quizás lo más grave que se pueda criticar a la incipiente administración

morenista, es sin duda que, a sabiendas de cómo, dónde, quienes y por qué se

daba el robo de combustibles, a la fecha sólo haya 3 detenido por la PGR

relacionados con el “huachicoleo”, y sólo a 139 estaciones de servicio les ha

sido cancelada la concesión por estar presuntamente vinculados con la red de

distribución del “huachicol”…

EL mismo AMLO señaló hace unos días a los tres últimos Presidentes de estar enterados de este delito y su inexplicable inacción, miles de millones de litros de combustible, propiedad de los mexicanos han sido extraídos y distribuidos por todo el país en los últimos años, ¿dónde están los cabecillas de estas redes criminales de afuera y dentro del gobierno?, ¿dónde están los empresarios gasolineros rapaces y faltos de ética que a sabiendas de que era combustible robado lo compraban y lo distribuían?, pero en fin…

Armando Acosta