El City golea; se mete en octavos

[EFE]

Londres.- El Manchester City se clasificó a octavos de final al derrotar al Shakhtar Donetsk (6-0) con goles de David Silva, Gabriel Jesús, por partida doble, Riyad Mahrez y Raheem Sterling que transformó un penalti inexistente e inexplicable que se inventó Victor Kassai y que desesperó a los ucranianos.

Después de que David Silva anotase por tercer partido consecutivo de Liga de Campeones, llegó la jugada más polémica de la noche ‘Champions’ y uno de los penaltis más absurdos que el Etihad Stadium y el mundo del futbol recuerdan.

Raheem Sterling se adentró en el área, preparó la pierna para pegarle ante el portero del Shakhtar, pero midió mal. Golpeó con el empeine y no encontró el cuero, se topó con el césped y cayó con estrépito. Pese a que el defensor que le perseguía, Mykola Matvyenko, estaba a un metro del inglés, Kassai, colocado detrás de ellos, señaló el punto de penalti.

Andrij Pyatov, portero ucraniano, se echaba las manos a la cabeza de incredulidad, mientras protestaba al colegiado húngaro, pero no cambió de parecer al tiempo que todas las miradas se concentraban en el árbitro de fondo, impasible ante la polémica.

Gabriel Jesús hizo una ‘paradiña’ y aprovechó la ocasión para estrenar su casillero este año en la competición europea.

El penalti no empañó aun así el claro dominio de los ‘Cityzens’ que durmieron el partido y encontraron el tercer premio ya en la segunda parte.

Con un par de minutos en el electrónico, Sterling convirtió el doblete al arrancar desde tres cuartos, llegar a la frontal y definir al palo largo, con una preciosa parábola.

A los de Pep Guardiola les bastaba con la victoria para cerrar el pase a los octavos de final y el 3-0 era argumento suficiente para desacelerar y dejar pasar los minutos.

Los ‘Sky Blues’ fueron a rachas buscando la portería ucraniana y la insistencia la cobró el City en forma del segundo penalti de la noche, este más claro, derribaron a David Silva dentro del área, Kassai señaló el punto de penalti y Gabriel Jesús asumió otra vez la responsabilidad.