Bitácora

CUANDO pensábamos los potosinos que no podría haber peor cosa que Leobardo Aguilar Orihuela al frente de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de la capital, ¡zaz! que la cruda y fría realidad nos receta con Edgar Oswaldo Jiménez Arcadia, actual titular de la DGSPM, ex director operativo de la Policía Estatal y director de la policía municipal de León, Guanajuato, de donde fue cesado fulminantemente por inepto…

PERO dónde la podredumbre y corrupción está peor que nunca, es en la Policía Vial, que encabeza el tristemente célebre Filemón Juárez Santana, las voraces “jaurías” que comanda Filemón están más hambrientas que nunca, los tránsitos, a pie, en bicicleta, motocicleta o en patrulla, todos los días se dedican a extorsionar a cuanto automovilista, motociclista y hasta ciclista se les cruce…

VEA y juzgue Usted mismo querido lector, los tres siguientes incidentes sucedieron en los últimos 10 días: Avenida Reforma a la altura donde comienza la calle de Pedro Moreno, por la noche, tres motociclistas de la Policía Vial detienen a un conductor, éste había estado consumiendo bebidas alcohólicas, al ver su estado los “mordelones de Fili”, para empezar le enumeraron todos las faltas en que incurría, las consecuencias y el monto de las multas que tendría que pagar, para dejarlo en libertad le exigieron 20 mil pesos, al escuchar la cantidad al conductor hasta se le cortó la borrachera y comenzó la negociación, al final de cuentas los tres elementos aceptaron los 700 pesos que traía el conductor y lo dejaron ir, no sin antes advertirle a su víctima que no se fuera por Reforma porque a la altura de Damián Carmona estaban otros compañeros, en el mismo “operativo”, es decir, extorsionando ciudadanos; afortunadamente el infractor llamó a un familiar que llegó por él, estacionó el vehículo y se lo llevó, pero ¿qué hubiera sucedido si el sujeto se va manejando y choca o atropella a un peatón?…

LA semana pasada, el miércoles para ser exactos, en la calle de Primero de Mayo en el Barrio de San Sebastián, por la tarde noche, un motociclista de la Policía Vial detuvo una camioneta que no portaba placas pero sí permiso de circulación vigente, el conductor no traía licencia, y de ahí se agarraron los “mordelones”, amenazaron al pobre propietario de llevarse su unidad si no les daba 500 pesos, los uniformados argumentaron tres pretextos diferentes: “para lavar la moto”, “para la cuota de los jefes” y para “el aguinaldo”, la cantidad exigida fue bajando y al final quedó en 200 pesos que se embolsaron los abusivos tránsitos, que todavía tuvieron el descaro de decirle a su víctima que si más adelante algún compañero de la corporación lo detenía, que les diera la clave “PM39” y no lo molestarían más, qué considerados…

JUEVES de la semana pasada: por los rumbos del Saucito, un motociclista de la Policía Vial detuvo a una camioneta, ésta también portaba un permiso de circulación, el conductor se sorprendió cuando el “mordelón” sólo le preguntó dónde había conseguido el permiso y cuánto le había costado, el hombre le respondió que el documento se lo había dado su patrón, y solícito, el uniformado le ofreció que cuando se venciera el permiso lo buscara, que él se lo daba en 250 pesos, afortunadamente no hubo extorsión en este caso…

FILEMÓN Juárez fue subdirector de la Policía Vial de la capital en el trienio pasado, y fue cesado en febrero del año pasado y se le inició un proceso en la Comisión de Honor y Justicia por presuntos actos de corrupción, pero este no es el único antecedente de las malas mañas de Juárez Santana…

EN el 2014, varios elementos de la Policía Vial, en ese entonces encabezada por José Francisco Juárez Sánchez, denunciaron públicamente una red de corrupción implementada por los altos mandos que obligaban a los oficiales a pagar una “cuota” por cada una de las unidades que están de servicio, los obligaban a vender los permisos de circulación y permisos a transportistas para que circularan en horarios no permitidos, entre otras irregularidades…

UNO de los mandos señalados de recolectar las “cuotas” era Filemón Juárez, quien en ese tiempo se desempeñaba como Coordinador Operativo de la corporación; definitivamente el novel alcalde capitalino Xavier Nava, sí que cumplió con el cambio que prometió, pero desgraciadamente este cambio fue al revés: en vez de acabar con la corrupción de los tránsitos, ésta se incrementó como nunca, ¿permitirá Nava Palacios que sus elementos continúen extorsionando a los ciudadanos o también culpará a la anterior administración de esto?, ¿quién sabe?, de mal en peor…Armando Acosta