Bitácora

CUANDO pensábamos que la saliente Legislatura no podía dar para más excesos y cinismo, los hoy ex diputados se esmeraron hasta al final para seguir dando de qué hablar de sus escándalos y voracidades; el pasado miércoles, después del “madruguete” donde adelantaron, sin avisar, su última sesión donde presentaron su 3er. Informe de actividades legislativas, los diputados se dirigieron a desayunar al restaurante del exclusivo Hotel Palacio San Agustín, supuestamente para “despedirse”…

Y a pesar de que algunos legisladores aseguraron que pagaron la cuenta de su bolsillo, esto es una mentira más, tómelo bajo reserva pero trascendió que el establecimiento facturó al Congreso el último desayuno de esta indecente Legislatura, poco más de 9 mil pesos de nuestros impuestos costó el chistecito, cuando se publiquen los cheques de este mes en la página de transparencia lo confirmaremos…

POR cierto, en este desayuno, José Luis “tekmoloco” Romero Calzada, no se aguantó y aprovechó la oportunidad para burlarse de su compañero José “el tupperware” Belmarez, famoso a nivel nacional por el video donde se le ve llevándose botellas de agua y hasta los cacahuates después de una reunión de comisiones; “Tekmoloco” tomó un recipiente donde se colocan los sobres de azúcar y edulcorante y se la entregó al “Tupperware” Belmarez, diciéndole: “ahora sí se apapachó don Pepe” desatando las carcajadas de los presentes. Pero no contentos con gastar el dinero público, ayer, los diputados salientes organizaron una comilona para “despedirse” otra vez, pero esta vez nada más y nada menos que en el lujoso y exclusivo restaurante “Gran Central” ubicado en la zona dorada de la ciudad…

DESPUÉS de las tres de la tarde, poco a poco llegaron los diputados al restaurante, y se dirigieron a la parte superior del establecimiento a un privado donde comenzaron a departir y a brindar a costillas de sus representantes. El menú de entrada: rodajas de betabel con jocoque y sashimi de atún, y al grito de “gratis, hasta las puñaladas”, el “Tupperware” Belmarez no paraba de pedir y consumir sus wiskis, ya cuando llegó el invitado principal, el gobernador del estado, Juan Manuel Carreras, alrededor de las cuatro y media de la tarde, Belmarez ya se veía borroso…

DE plato fuerte: finos cortes de carne a la parrilla, sirloin, T-bone, ribe-eye y New York a pasto, acompañado de verduras asadas y al vapor, regados de finos vinos tintos, cervezas y wiskis, ya en los postres, el “güerito” Carreras aventó su speech, y aunque Usted no lo crea, el gobernador agradeció, a nombre de su administración, el desempeño, la dedicación y la entrega de los diputados, ¿de cuál tomaría el “güerito?, Carreras se despidió al filo de las seis de la tarde argumentando que tenía que asistir a la UASLP a una entrega de Doctor Honoris Causa a Enrique Cabrero…

CASI saliendo el gobernador del lugar, ¿adivine quién se apersonó?, nada más y nada menos que la viva imagen de la corrupción y descaro, el creador de la “ecuación corrupta”, el ex panista defenestrado ex diputado Enrique Flores Flores, tan fresco como una lechuga a departir con los que por un tiempo fueron sus compañeros de curul, tómelo bajo reserva pero trascendió que esta factura también será pagada por el Congreso de nuestros impuestos, según los precios de la carta del restaurante de los alimentos y bebidas consumidas, el costo de esta comida sería alrededor de los 30 mil pesos…

Y otra vez, aunque Usted no lo crea, por si faltara algo para cerrar con broche de oro su ruin y deleznable desempeño, el petista José “Tupperware” Belmarez, ya para esas horas en estado etílico, le pidió a los meseros que le pusieran para llevar lo qué sobró de comida, que no fue poco, pues el servicio contratado era para unas 28 personas, pero como faltaron al menos unos cinco legisladores, Belmarez se fue tambaleándose llevándose en las manos al menos dos bolsas de contenedores repletos de finos cortes y algunas verduras al vapor y a lo mejor, algunos cubiertos…

ASÍ concluye uno de los episodios más tristes y lamentables de la política potosina, así acaba la peor Legislatura de la historia de la entidad –hasta ahora, habrá que esperar como nos salen los nuevos diputados- gastando hasta los últimos días miles de pesos en desayunos y comidas, como si se lo merecieran, pero por fin podemos decir ¡Terminó la pesadilla!, ni hablar…

PD.- Por cierto, ¿quién es el nuevo diputado que brincó de andar en el democrático camión urbano a conducir una lujosa camioneta Buick color crema?…Armando Acosta