Bitácora

ERA tal el enojo, la frustración y la urgencia de los mexicanos de sacar al PRI del poder que los mexicanos se volcaron en las urnas para apoyar a Andrés Manuel López Obrador y su movimiento- partido, Morena, la última opción partidista para intentar un cambio verdadero en el país, el fin de la corrupción rampante, acabar con la espiral en ascenso de violencia e inseguridad, la injusticia enraizada, la impunidad instituida, la pobreza que agobia, la miseria que azota y la desigualdad que lastima…

EL PRI gobernó al país durante 80 años del siglo pasado, el PAN lo hizo desastrosamente en los dos primeros sexenios de este siglo XXI, Fox y Calderón lo hicieron tan mal que los mexicanos optaron por regresar al poder al PRI, pero Enrique Peña Nieto fue un total fiasco, sus reformas estructurales de sus primeros dos años de gobierno y el encarcelamiento de la líder vitalicia del sindicato magisterial, Elba Esther Gordillo se vieron opacadas por hechos de corrupción que inició con la “Casa Blanca”, y de esa fecha, en cascada, no pararon los escándalos, así como el incumplimiento de promesas de campaña, los gasolinazos y el incremento de la inseguridad y violencia que provocaron el profundo rechazo de la mayoría de los habitantes del país, que culminó con el voto de castigo y la debacle del otrora invencible…

EL PRD nunca fue opción, pues después de ser dos veces candidato a la Presidencia por este partido, Andrés Manuel López Obrador renuncia, y hace exactamente apenas cuatro años, funda su movimiento-partido Morena y desfonda al partido del Sol Azteca que hoy se debate entre la vida y la muerte política como cuarta fuerza política en el país, debilitado, fragmentado, a la deriva y con un grandes posibilidades de desaparecer absorbido por Morena…

MORENA es un fenómeno mundial, es de los pocos casos en que un partido, en menos de cuatro años de hacerse fundado, arrasa en las elecciones Presidenciales, en las legislativas, en las gubernaturas, en los Congresos locales y, en algunas entidades, en las alcaldías. Pero, ¿qué es Morena?, ¿un movimiento que se convertirá en la reedición del PRI de los 70?, ¿la esperanza de México?, ¿el vehículo que encausó el voto de castigo al sistema por el hartazgo de la ciudadanía?…

AMLO, hoy es Presidente electo gracias a al voto del 53 por ciento de los mexicanos que acudieron a votar el pasado primero de julio, más de 30 millones de electores sufragaron por López Obrador, obtiene la mayoría en las dos cámaras, en casi todos los Congresos locales, gana 6 de 9 gubernaturas en disputa…

POR ignorancia o por necedad, no pocos mexicanos pensaban que al día siguiente de la elección, al triunfo del “Peje”, por este simple hecho y en automático, la corrupción, la impunidad, la injusticia, la violencia y la inseguridad desaparecerían y la gasolina bajaría de precio, pero ni AMLO tiene una varita mágica y los problemas del país son muy complejos para acabar por el simple hecho de que el PRI perdió el poder…

ES más, faltan todavía 142 días para el primero de diciembre, fecha en el que el nuevo Presidente de la República tome protesta y asuma las riendas del país, AMLO tiene un reto monumental, cambiar al país, cumplir sus promesas y las altas expectativas que generó en campaña; del tamaño del respaldo popular que recibió en las urnas será el desencanto que pueda haber si no da resultados, pero insistimos. los problemas del país no se resolverán de la noche a la mañana por mucha voluntad y bono democrático que tenga el futuro mandatario, fueron años, lustros, décadas de abandono, demagogia, simulación y desdén del poder, el cambio no es sólo de partido en la Presidencia, ni las gubernaturas, ni en los alcaldes o cámaras, debe de ser un cambio de todos y cada uno de los mexicanos, no se puede exigir un cambio si seguimos ofreciendo o aceptando dar “mordida”, tirando basura, evadir al fisco, comprar piratería, no obedecer los semáforos o la señalética vial, explotar a tus empleados o discriminando o prejuzgando a los vecinos…

CLARO que México cambió el primero de julio, despertó y de forma pacífica y en las urnas sacaron del poder a quienes traicionaron su confianza, por cierto quién no cambia es el ex panistas, ahora neo morenista y dos veces derrotado candidato a la alcaldía de Soledad de los Ranchos, Juan Carlos “el famyto” Velázquez, quien como siempre, no acepta su realidad, que los soledenses no lo quieren, es más lo repudian, ahora el “famyto” sale con la batea de babas de que impugnará la elección, la frustración de este sujeto se debe a que, además de candidato a alcalde, se apuntó en primer lugar de la lista de regidores por el PT; pero ni esta alcanzó; pobre “famyto” ni la dirigencia de Morena lo respalda en su locura, pues además se dieron cuenta de que fue el desprestigio de Velázquez lo que no permitió ganar el municipio, pues de haber puesto de candidato a cualquier ilustre desconocido, como pasó en las diputaciones, hubieran tenido más oportunidad de triunfo, ni hablar…

Armando Acosta