Bitácora

INDICIOS de larga pelea por la vía legal, mantienen en vilo una resolución definitiva para exigir la reparación del daño, a los responsables de la construcción inconclusa de hospitales en diversas zonas del Estado…

ES poco probable o muy temprano para hablar de impunidad en el caso, puesto que los implicados de uno u otro lado mantienen la batalla legal por determinar quién tiene la verdad real sobre el asunto y de qué manera una parte sostiene la posibilidad de sancionar y la otra la de librarse de todo proceso en su contra…

EL fiel de la balanza se encuentra nada menos que en los jueces de diversos órdenes, que mantienen en marcha el litigio con el que los probables sujetos de sanción podrían hacerse acreedores a multas o a la reparación de un determinado tipo de daño…

ES un proceso legal tan enredado, que se refiere a juicios de amparo para conseguir suspensiones provisionales sobre diversos actos, en tanto los jueces federales definen el fondo del asunto y entonces permitirían saber si los principales involucrados reciben una sanción o se quedan esperando cualquier situación favorable…

CONSEGUIR dar con la verdad real del grave problema generado por la suspensión de la construcción de las clínicas, es todo un proceso de investigación que deberá derivar en que la autoridad consiga la reparación del daño de parte de quienes lo causaron…

SIN embargo, el resultado dependerá de la habilidad de los abogados para resolver la investigación y defender a las partes, y también del grado de conocimiento del asunto que tengan los juzgadores para dar con los responsables y hacer que paguen…

EN pleno siglo 21, aún hay litigios que son resueltos por medio de “chicanadas”, es decir, de pequeñas acciones de abogados promovidas para alargar el tiempo de una sanción, en caso de que sus defendidos sean los probables responsables de alguna omisión o falta que sea digna de castigo…

SON precisamente esas “chicanadas” tales como “juicio de amparo porque me vio feo”, “ juicio de amparo porque me enseñó la lengua”, “juicio de amparo porque el juez no se sienta correctamente en la silla”, o cualesquiera otras ocurrencias de los abogados para hacer más tedioso un litigio y cansar a quienes persiguen el delito…

OJALÁ no sea este el caso, y los jueces no actúen a contentillo de abogados que viven de alargar las cosas.

PD. A decir de la enorme cantidad de migrantes centroamericanos privados de su libertad en San Luis Potosí, la actividad de las instancias de prevención en materia de seguridad y de procuración de justicia se ven tan lentas para actuar, como ocurre en este caso.

Es probable que para no perseguir el delito, se encuentre mediando el requisito de la presentación obligada de una denuncia por el rapto de un ciudadano centroamericano, que a su paso por San Luis Potosí a bordo de la bestia, pide un espacio seguro para trabajar en los Estados Unidos.

Es probable que lo que haga falta es mayor vigilancia preventiva de la policía en los puntos de tránsito, para evitar hechos en perjuicio de quienes con sólo pisar suelo mexicano, gozan de derechos fundamentales en su tránsito por estas tierras.