Gasera atemoriza a colonos de La Pila

Martín Rodríguez

[San Luis Hoy]

Ejidatarios de La Pila aseguran que los pobladores de la región se encuentran atemorizados porque desde hace tres meses opera una empresa privada gasera de grandes dimensiones y temen que por un accidente la onda expansiva pudiera afectar no sólo a los pobladores sino también a la industria cercana.

Los pobladores encabezados por el ex presidente del comisariado ejidal Tobías López Delgado, bloquearon hace dos semanas el acceso a la empresa gasera y anunciaron que repetirán la acción este martes, si las autoridades estatales no hacen algo para disminuir el riesgo en la zona.

Comentaron que el almacenaje de los tanques pueden calcularlo en cuatro veces mayor que el de las esferas de gas que estallaron en el Estado de México, en Sanjuanico. La comunidad de Cerro Gordo se encuentra a 3.5 kilómetros y El Jaralito a 4 kilómetros.

Su radio de amortiguamiento debe ser mayor a diez kilómetros y sin embargo, el poblado de La Pila se encuentra a escasos 2 kilómetros y las empresas armadoras de automóviles a 5 y 3.5 kilómetros, respectivamente.

Explicaron que por ejemplo, hay temor por algún accidente que pudiera generar graves condiciones, como ocurrió en 1984 en Sanjuanico, donde el estallido de un depósito de Petróleos Mexicanos causó centenares de personas muertas y desaparecidos.

Informaron que por ejemplo, a mediodía, todos los días llegan convoyes de ferrocarril cargados con cisternas de más de 90 mil litros de capacidad de gas butano, y de éstos a su vez llenan los depósitos y también los camiones cisterna que distribuyen el combustible tanto a sus respectivas empresas, como a otros lugares del centro del país.

Explicaron que el operativo es riesgoso y en el caso de que pudiera generarse un accidente, habría graves consecuencias para los pobladores, por el riesgo que representa un eventual estallido.

Explicaron que ya dialogaron con autoridades estatales, para solicitar freno al proyecto de operación de la empresa y sin embargo, ya lleva tres meses en los que aseguran haber constatado que cualquier accidente pudiera generar un siniestro, donde incluso se verían en riesgo las empresas de los parques industriales cercanos.