Gobierno toma el control de la Feria

Tras “moches”, nuevo decreto reduce margen de ciudadanos en el Patronato

Jaime Hernández

[San Luis Hoy]

Tras el escándalo de los “moches” a integrantes del extinto patronato de la Feria Nacional Potosina, el Gobierno del estado endureció el control sobre el organismo, quitándole atribuciones, sobre todo financieras, al Comité Directivo para otorgárselas al nuevo Comité de Evaluación y Control, integrado totalmente por funcionarios de la administración estatal.

Un comparativo entre el decreto que creaba al patronato original y sus dos modificaciones con el nuevo instrumento emitido por esta administración indica que el margen de maniobra en materia de manejo de los recursos y rendición de cuentas de los ciudadanos que integran el patronato se reduce, mientras que el de los funcionarios involucrados en el consejo crece.

La muestra más notoria de lo anterior está en la composición misma del patronato, en los que la representación ciudadana pierde espacios.

El decreto original estuvo en vigor casi por 21 años, pues fue emitido el 13 de mayo de 1997 en el gobierno de Horacio Sánchez Unzueta. En él, se establecía un patronato que preveía un presidente, un secretario, u tesorero y cinco vocales, ninguno de ellos funcionario gubernamental, designados por el mandatario.

En 2016, el gobierno de Carreras López modificó el decreto para abrir la posibilidad de más vocalías, para pasar de cinco a ocho.

Establecía también un Consejo de Vigilancia, integrado por los entonces titulares de la Contraloría General, de Planeación y Finanzas y un miembro del patronato.

Sin embargo, el nuevo decreto, que deroga al anterior, reduce el comité directivo del patronato, dejando a salvo las designaciones de un presidente, un secretario y un tesorero, pero asignando sólo dos vocalías, una de las cuales será ocupada por un funcionario público, en este caso el titular del órgano fiscalizador del patronato, que será el titular de la Sedeco.

A propósito de este ente, en 1997 el Consejo de Vigilancia tenía como atribuciones sólo validar los actos y acuerdos del patronato.

Tras el escándalo de los “moches”, este órgano crece y amplía sus funciones, haciendo algunas de ellas fundamentales.

De los tres integrantes asignados en 1997, para 2018 crece a 6: será presidido por el titular de Desarrollo Económico, al que acompañarán los titulares de Finanzas, de la General de Gobierno, de la Contraloría General, de Turismo y de la Oficialía Mayor.

Se excluye la presencia de alguno de los integrantes ciudadanos del comité directivo del patronato, aunque deja abierta la puerta a uno o más representantes de la sociedad civil.

También crece el control sobre el patronato, pues ya no sólo validará sus actos, sino que fiscalizará y evaluará sus cuentas, vigilará la legalidad de sus actos e incluso aprobará su presupuesto de egresos e ingresos.