Definen en esta semana si militares patrullan calles

Senadores decidirán si aprueban o no la Ley de Seguridad Interior

(EFE)

Ciudad de México.- La posible proliferación de violaciones a los derechos humanos, la perpetuación del Ejército en las tareas de seguridad pública y la falta de transparencia son las principales dudas que despierta una iniciativa sobre seguridad interior, en momentos en que la crisis de violencia se agudiza en México.

Los senadores decidirán esta semana si aprueban o no el proyecto de Ley de Seguridad Interior, que el 30 de noviembre consiguió pasar en la Cámara de Diputados con 215 votos a favor, 101 en contra y 4 abstenciones.

La norma, según organizaciones civiles e instituciones de derechos humanos –que han manifestado un rechazo unánime a la propuesta– no hace sino legitimar un plan de seguridad fallido, y no contempla una estrategia para favorecer que los militares regresen a los cuarteles.

Este retorno, de forma “gradual”, fue una de las promesas del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, quien ahora, a un año de finalizar su mandato (2012-2018), urgió al Legislativo aprobar la ley por la “imperiosa necesidad” de dar certidumbre a las Fuerzas Armadas y a la sociedad.

“La Ley de Seguridad Interior prolonga un modelo de seguridad fallido”, señalaron el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) y la Universidad Iberoamericana, sobre la estrategia iniciada en el marco de la llamada guerra contra las drogas lanzada por el Gobierno de Felipe Calderón (2006-2012).

La iniciativa, alertaron, “podría producir un efecto de militarización irreversible”. El dictamen aprobado por los diputados “incluye una amplia y ambigua definición de lo que es seguridad interior, lo que en la práctica derivaría en la identificación discrecional de riesgos y amenazas que justificarían la intervención militar”.

Por su parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) advirtió que el proyecto conlleva “la posibilidad de que se vulneren derechos y libertades básicos” de los ciudadanos.