Bitácora

CASI dos años de servicio, han costado al erario público estatal 226 millones de pesos, únicamente por mantenimiento de 2 mil 101 automóviles…

AL menos, esa es la cifra oficial difundida por el gobierno estatal para sus automóviles, que forman parte del parque vehicular con el que trabaja el actual gobierno…

OBVIO, entre los vehículos, la mayor parte de los que se encuentran en funcionamiento, son patrullas o unidades al servicio de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, y de la Procuraduría General de Justicia del Estado…

EN algunas empresas, los gerentes disponen entre las reglas para el uso de los vehículos, de sellos para evitar la apertura de los accesos al tanque de combustible. Lo han hecho por años algunas líneas de autobuses de transporte urbano, incluso la empresa Transportes “Tangamanga”, para establecer controles…

SIN embargo, por alguna causa, la decisión de controlar el uso de gasolina y diesel, de ninguna manera forma parte de las costumbres administrativas del sector público…

LOS usuarios de los vehículos con los que hacen su trabajo, pueden disponer de ellos con ciertas limitantes de recarga de tanque, pero nada garantiza que los vehículos sean usados exclusivamente para fines oficiales…

HACE dos décadas, aún en 1997, el gasto disparado de combustibles en el gobierno estatal, era compensado con los ingresos que producía la operación del Sistema Estatal de Transporte (precisamente la empresa paraestatal que retomó a manera de concesión colectiva Transportes Tangamanga), cuando el consorcio Alianzas Globalizadas ganó la licitación para la compra…

SIN embargo, al desaparecer la vocación empresarial del gobierno estatal, todo vehículo de uso genera gastos fuertes…

LOS gobiernos suelen contar con personal que no valora la importancia de conservar los recursos materiales y el parque vehicular, y precisamente por esa causa, se piensa con frecuencia que con dinero ajeno alguien hace lo que quiere, gasta lo que le plazca, usa a su modo lo que no es suyo, y sólo redacta un reporte que pasará a la historia, con el vehículo averiado, que a lo largo de su “vida” consumió combustible en cantidades industriales…

ES más, los gastos bien podrían disminuir en áreas que desahogan algunos procesos administrativos vía internet…

LAS redes de comunicación a distancia, ayudan a ahorrar procesos, y tal vez, así, bajaría el consumo de gasolina a proporciones básicas, o los ahorros permitirían, al menos, acabar con el pretexto de que la policía no interviene en un hecho delictivo porque los oficiales usan vehículos sin combustible,

PD. Menudo lío legal dejaron los responsables de la planeación de la terna para integrar el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción. Tal vez la inexperiencia, llegó a integrar un grupo en el que se suman algunos integrantes cuyos requisitos legales de cumplimiento se encuentran en discusión en tribunales. Quizá sea por prudencia, pero todo parece indicar que el Comité Ciudadano, operará en forma defectuosa, porque no tendrá “dientes” mientras una instancia legal mantenga abierto un proceso para definir el futuro de sus integrantes.