Bitácora

ES cierto que la alcaldía capitalina ha recibido fuertes adeudos de administraciones anteriores, y por ejemplo, las finanzas y la calificación crediticia se derrumbaron durante el periodo de Victoria Labastida-Luis Miguel Ávalos Oyervides como alcalde interino de la Capital, por exceso de gasto e incluso, porque en algunos casos ni siquiera se comprobó el destino de los recursos que debían ser pagados a corto plazo…

DE todo el enredo financiero, aparecieron pendientes por pagar por cantidades estratosféricas, y una represupuestación del 29 de septiembre de 2012, que incluyó en los números una perspectiva optimista de cobro de adeudos con la alcaldía por 631 millones de pesos, que por entonces, se pretendía hacer efectivo a la empresa Teléfonos de México…

EN el periodo de Mario García Valdez, las deudas crecieron y las dudas del gasto permanecieron…

SIN embargo, todo parece indicar que a la actual alcaldía también le aparecen poco a poco sus cuentas, y en ellas, una perspectiva de gasto que parece excederse en sus límites, justo en fechas del inicio del periodo electoral…

EL escenario es parecido al que heredó a sus sucesores el trienio labastidista…

SIN embargo, el trienio gallardista ya empieza a arrojar sus problemas en estados financieros, sí, aquellos donde ya no es posible ser optimista y programar dinero para derrochar como diciendo “no te acabes, Ayuntamiento de la Capital”…

EN el trienio labastidista, el gasto se refería a ejercicio de recursos que no fueron pagados a constructoras por obra pública, que tampoco se realizó, pero que sí generó gasto; además, aparecieron otros ejercicios de dinero, por ejemplo, en pagos de servicios para los que la Tesorería usó documentos de respaldo de ciudadanos que no recibieron los apoyos, y gastos diversos en exceso, que no fueron comprobados, y se realizaron con la confianza de que el Ayuntamiento recibiría una legalmente inexistente deuda de Teléfonos de México hacia las arcas de la alcaldía…

AL llegar Mario García, su segundo tesorero hizo lo propio para agravar la situación financiera, y también generó caos con los proveedores, y compromisos financieros que era su responsabilidad advertir a la alcaldía que no podía asumir, y además de desatender el riesgo, provocó otros, tales como permitir la contratación de una nómina de personal temporal que nadie pagaría, y usar dinero destinado a rubros diferentes para pagar en forma fortuita, algunos pendientes con empleados…

A la llegada de Ricardo Gallardo, el gasto ya se encuentra sobregirado, y de continuar así, provocará otra vez una calificación crediticia de riesgo, si nadie resuelve contener de verdad el gasto, por ejemplo, en personal extra para cumplir funciones diversas, a costillas de bajar el sueldo a otros empleados…

CÁLCULOS financieros con responsabilidad, podrían devolver la estabilidad financiera, si la autoridad no se equivoca. Si no corrige, bastará esperar el caos que venga…

PD. Se dice que el Estado de San Luis Potosí es asísimico, pero desde Salinas de Hidalgo hasta la Huasteca, los movimientos del suelo han causado preocupación. En gran parte de la zona rural, edificar viviendas es sólo una aventura de autoconstrucción, con materiales de cada región, sin refuerzos para evitar una tragedia. Ya ha temblado, y no se conoce un plan a largo plazo, para incentivar el refuerzo de casas y evitar que se caigan durante un temblor.